El uso de drones en la agricultura dejó de ser una tendencia para convertirse en una realidad presente en el campo.
La tecnología ha ganado espacio principalmente por la precisión y la posibilidad de realizar pulverizaciones en áreas de difícil acceso, con menor compactación del suelo y reducción de la exposición del operador, disminuyendo los impactos ambientales.
Además, el bajo volumen de caldo utilizado y la alta eficiencia operativa convierten la pulverización con drones en una herramienta cada vez más estratégica para el manejo agrícola.
Las principales ventajas de esta tecnología incluyen la aplicación localizada, la alta uniformidad de la pulverización y la mayor agilidad operativa, factores que contribuyen a la optimización del uso de insumos y al aumento de la eficiencia productiva. El uso de sensores incorporados y sistemas de posicionamiento global (GPS) permite un mayor control de la aplicación, minimizando solapamientos y pérdidas por deriva, lo que resulta en ahorro de insumos. Además, muchos drones de pulverización también pueden equiparse con cámaras para el monitoreo del cultivo, permitiendo identificar problemas y tomar decisiones antes, durante y después de la aplicación.

Así, la evolución del proceso ha complementado – y en algunas situaciones sustituido – métodos antes considerados tradicionales, como equipos terrestres y aeronaves, que presentan limitaciones operativas y menor flexibilidad frente a las nuevas demandas de la pulverización agrícola.
En comparación con los pulverizadores de barra o autopropulsados, los drones ofrecen un costo operativo más bajo, consumen menos combustible y tienen costos de mantenimiento significativamente reducidos.
¿Por qué la preparación del caldo es aún más crítica en los drones?

Un ejemplo es la necesidad de asociar diferentes insumos agrícolas en una misma aplicación, lo que aumenta las exigencias de compatibilidad entre productos. A ello se suma la variabilidad de las condiciones del agua disponible en las diferentes propiedades.
Según la ingeniera agrónoma Isamara Goulart Santana, desarrolladora técnica de Multitécnica:
“Quien trabaja con pulverización con drones lo sabe: baja aspersión, muchos productos en el mismo caldo y poco margen para el error. Sin mencionar que las condiciones del agua que encontramos para pulverizar son muy variables. Agua dura, con materiales orgánicos. En la práctica, el desafío no es solo volar: es preparar el caldo correcto, con estabilidad, compatibilidad y seguridad, incluso usando volúmenes muy reducidos”.
AirMix: tecnología pensada para la pulverización con drones

Considerando los desafíos y beneficios, Multitécnica desarrolló AirMix, un adyuvante especialmente formulado para pulverizaciones con drone.
A diferencia de las soluciones convencionales, AirMix no es una adaptación de productos terrestres, como explica Isamara, sino una tecnología propia desarrollada específicamente para este tipo de pulverización, que crece cada día en participación en el mercado.

“No se requiere agua ni otros adyuvantes para el acondicionamiento. Solo hay que añadir AirMix, los defensivos y los productos nutricionales, y el caldo está listo para ir ‘al aire’.”
Esta es una tecnología propia de Multitécnica. No es una adaptación ni un ajuste de un producto terrestre. Es una solución pensada desde el inicio para la realidad del drone”, destacó la desarrolladora técnica.
Para explicar la tecnología, Isamara detalla su modo de acción:
“Al actuar directamente en el acondicionamiento del caldo, AirMix sustituye el agua para evitar los efectos negativos de la dureza del agua, de la presencia de materiales orgánicos y de las variaciones de pH, factores comunes en las condiciones de campo. Sus aditivos proporcionan mayor deposición del caldo en la planta, reducción de la formación de espuma y excelente dispersión de la gota sobre la hoja. Esto garantiza mayor estabilidad, compatibilidad entre los productos y más seguridad durante la pulverización”.
Pulverización con drones con más simplicidad y eficiencia operativa
En la práctica, el uso de AirMix representa menos etapas en la preparación del caldo, reducción de variables y mayor agilidad operativa.
“Hoy no existe nada igual en el mercado. En el campo, esto significa menos etapas, menos variables, más agilidad y más confianza en la pulverización”, afirma Isamara.
Al simplificar el proceso, AirMix contribuye a que la tecnología del drone funcione de forma plena e intuitiva también para técnicos y operadores. Cuando la dinámica es simple y estandarizada, la adaptación de los trabajadores es más rápida, reduciendo errores, aumentando la seguridad y permitiendo que la tecnología del drone sea utilizada con mayor confianza y eficiencia en el campo.
“AirMix no solo cambia el caldo. Simplifica el proceso. Y cuando el proceso es simple, la tecnología realmente funciona”.
